Prepara tu videoentrevista

Los departamentos de recursos humanos cada vez hacen más entrevistas de trabajo por videoconferencia. Las compañías apuestan por este método que, aunque pueda parecer menos personalizado que una entrevista convencional, aporta una gran cantidad de ventajas.

Empresas y aspirantes ahorran tiempo y dinero, permite una mayor flexibilidad de horarios y existe la posibilidad de grabar los procesos de selección. Además, es una perfecta herramienta para encontrar un puesto de trabajo en el extranjero sin moverte de casa o, en el caso de las empresas, poder valorar a personal no autóctono sin los grandes costes que supondría su traslado.

Al contrario de lo que pueda parecer, una videoentrevista de trabajo debe estar incluso más preparada que una face to face. No basta con sentarse en frente de la webcam y encender el Skype. Aquí van unos cuantos consejos para que afrontes tu entrevista online de la mejor manera posible.

  • Escenografía. El espacio donde tenga lugar la videoconferencia debe ser cuidadosamente elegido. Piensa que todo aquello que encuadre la cámara transmitirá información por sí mismo. Es preferible que el fondo sea sencillo, para que el interlocutor se fije en ti y no en lo que tienes detrás. ¡Y que esté todo bien ordenado! Evita ventanas de fondo, que provocan efecto contraluz y oscurecen las facciones. La luz debe enfocar frontalmente tu cara, desde detrás del ordenador. Ten en cuenta ruidos e interrupciones: busca una ubicación tranquila y cierra puertas y ventanas. Un timbre o un perro ladrando pueden impedir la concentración y dificultar el transcurso de la entrevista.
  • Conexión. Antes de empezar, hay que prevenir riesgos y asegurarse de que la tecnología no va a fallar. Ya uses Skype, Google +, Line o cualquier otro programa, siempre debes tenerlo actualizado con la última versión. Es absolutamente obligatorio que pruebes antes altavoces, cámara y micrófono con algún contacto de confianza. Para no tener cortes de sonido o una imagen excesivamente pixelada, no utilices ningún otro programa mientras dure la entrevista (prohibidos los de mensajería, los sonidos pueden llegar a ser muy molestos). Y procura estar online 15 minutos antes de la hora pactada.

  • Perfil. Todos estamos concienciados ya de lo cotillas que son las empresas con los perfiles virtuales. A no ser que el contenido sea congruente con el trabajo que se busca, los nombres de cuenta, fotografías o vídeos que se incluyan deben ser moderados, serios y sensatos. Si el entrevistador descubre algo que no le gusta en tu perfil, puede no tener en cuenta ningún otro aspecto a la hora de decidir si contratarte o no.
  • Atuendo. Porque estés en casa no significa que puedas ponerte cualquier trapo. Básicamente, deberás vestirte como si fueras a una entrevista presencial, pero teniendo en cuenta algunas especificidades. Siempre debes tener presente el entorno que hayas elegido  y llevar prendas que contrasten con el fondo y tu tono de piel, pero sin que resulten demasiado llamativas. Piensa que estarás ante una pantalla: nunca te pongas una camisa blanca o muy estampada y tampoco con tramas muy pequeñas, como rayas o cuadros. Por cierto, un truco para medir la distancia ideal donde sentarse es dejar visibles los tres primeros botones de la camisa.
  • Actitud. Más que probablemente el entrevistador será un experto en lenguaje no verbal, así que presta una especial atención a tus gestos. Cuando hables, debes mirar siempre a la cámara y no a la pantalla, de otra manera perderás el contacto visual con el interlocutor. Cuando sea el turno de éste, una ligera inclinación hacia adelante y mirar hacia la pantalla indicarán una escucha activa y atenta. Mantén la espalda recta y una posición relajada, pero sin llegar a descuidarla en ningún momento. Como en cualquier otra entrevista: móvil apagado, discurso claro y lenguaje correcto.  Se recomienda sonreír y aumentar el entusiasmo en las respuestas, ser seguro y optimista, pero sin llegar a sobreactuar.

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