Cuida tus articulaciones

Una articulación es la unión entre dos huesos. Y para asegurar el movimiento la estabilidad de las articulaciones debe ser perfecta.

No debemos confundir la artralgia (dolor en las articulaciones) con la artritis (inflamación de la articulación), a pesar de que uno de los principales síntomas de la artritis sea el dolor.

En numerosas ocasiones, el dolor articular está directamente relacionado con una enfermedad de base, ya sea artritis reumatoide, fibromialgia, tumores óseos… Si hablamos de una patología concreta el tratamiento de este dolor será el tratamiento de la enfermedad subyacente, pudiéndose requerir en algunos casos incluso cirugía. Otras causas pueden ser la edad, la ausencia de actividad física…

La mayoría de las veces, el dolor de las articulaciones va ligado a un deterioro articular, que conlleva una notable disminución de la movilidad.

Las siguientes actividades te ayudarán a mitigar el dolor:

  • Reposo en los periodos de dolor agudo.
  • Programa de entrenamiento con ejercicios para evitar la pérdida de función articular y aumentar tanto la movilidad como la fuerza muscular. Estos ejercicios es muy importante que sean de tipo isométrico, es decir, sin desplazamiento articular. Por ejemplo, contraer los músculos del muslo sin mover la articulación de la cadera ni la de la rodilla.
  • También puedes añadir algún ejercicio isotónico, pero siempre ha de ser amplio, es decir, incluyendo todo el arco que la articulación permite. Te ayudarán a evitar la contractura muscular y la anquilosis articular.
  • Si durante la práctica de cualquiera de estos ejercicios aparece dolor intenso, detente inmediatamente.
  • El frío local es una medida física bastante eficaz en este tipo de dolor.
  • Uso de sistemas de apoyo y medidas de seguridad, cuando la actividad es muy limitada.
  • Para la protección de las articulaciones es común usar sistemas ortopédicos.

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