Dietas bajas en hidratos

Reducir la ingesta de carbohidratos es para algunos uno de los métodos más efectivos para perder peso. Dietas muy conocidas como la Atkins o la Dieta Zona se basan en este principio.

Como ocurre con casi cualquier método de adelgazamiento, las dietas bajas en hidratos cuentan con defensores y detractores a partes iguales, pero para formarte tu propia opinión debes conocer qué son y qué función cumplen estos macronutrientes en el organismo.

Los hidratos de carbono, también llamados glúcidos, son compuestos orgánicos presentes en los distintos alimentos (principalmente de origen vegetal) que suponen la principal fuente de energía indispensable para desarrollar la actividad diaria (y también la deportiva).

Glucosa, fructosa, lactosa, almidón o glucógeno son algunos de los más importantes y se encuentran en alimentos que forman parte de una dieta equilibrada. Entre las principales fuentes de carbohidratos se encuentran:

  • Azúcar
  • Miel
  • Harinas refinadas (pan, dulces…)
  • Cereales
  • Legumbres
  • Frutas
  • Algunas hortalizas y verduras (zanahorias, patata, guisantes…)

Los carbohidratos simples (azúcares) son aquellos que el organismo absorbe de forma casi inmediata, aumentando la producción de insulina y elevando el nivel de azúcar en sangre (frutas, dulces, refrescos) mientras que los carbohidratos compuestos (legumbres y cereales) se dirigieren con mayor lentitud.

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