¿Llorar de placer en la cama? Siete Mujeres reales cuentan su experiencia

Demasiadas veces vulgarizamos el sexo al hablar de él solo como una forma de diversión. La sociedad parece haberse sacudido muchas represiones relacionadas con la religión y el matrimonio tradicional, pero a cambio es posible que estemos creando una nueva represión al intentar desconectar artificialmente el sexo del amor, o incluso de lo que podríamos llamar, generalizando mucho, «vida espiritual». Parece que se nos dé a elegir entre el cinismo de tratar a los demás solo como a un cuerpo que nos da placer y la ingenuidad de confundir los deseos pasajeros con el Amor Eterno de cierta literatura.

El buen sexo, en opinión de psicólogos, sexólogos, neurólogos y cualquiera que se ponga a profundizar un poco, tiene que ver con la sensibilidad, con la felicidad, con un estar a gusto con uno mismo y con el mundo que es mucho más sencillo y a la vez más complicado que seguir un manual de posturas.

Deja un comentario