Entrenamiento HIIT vs cardiovascular

Cada vez están más de moda los entrenamientos interválicos de alta intensidad o HIIT (High Intensity Interval Training), donde el deportista realiza movimientos muy explosivos a una intensidad máxima en cortos periodos de tiempo y con descansos insuficientes.

[pullquote]La pérdida de grasa total de los participantes que practicaron el entrenamiento HIIT fue mayor a pesar de ejercitarse solamente 4 minutos[/pullquote]El más conocido es el entrenamiento TABATA. En sus inicios el entrenamiento consistía en realizar un mismo ejercicio durante 4 minutos, dividido en 8 series de 20 segundos y descansos entre ellas de tan sólo 10 segundos. Por ejemplo, pedalear en tu bicicleta estática durante 20 segundos a una intensidad máxima para descansar 10 segundos a continuación.

Actualmente están apareciendo nuevas modalidades, en las que se respetan los tiempos de actividad y descanso pero se alternan diferentes tipos de ejercicios, combinando saltos, flexiones o zancadas. Serán los ejercicios multiarticulares los que cobren más protagonismo.

En los últimos años, el profesor de la escuela de kinesiología de McMaster, Martin J. Gibala se ha dedicado a estudiar los efectos del entrenamiento HIIT. En sus estudios obtenemos algunos resultados sorprendentes.

Gibala comparó el entrenamiento HIIT de corta duración con el entrenamiento cardiovascular de larga duración. El experimento duró 5 semanas y el número de sesiones fueron las mismas para los participantes de los dos grupos. Mientras que el entrenamiento TABATA no superaba los 4 minutos de esfuerzo por sesión, el entrenamiento cardiovascular consistía en la práctica de ejercicio durante 60 minutos a una intensidad del 70%.

La capacidad aeróbica (resistencia) de los dos grupos mejoraron por igual, mientras que la capacidad anaeróbica del segundo grupo fue muy superior con respecto a la del primero. La eficacia energética a nivel muscular de los entrenados con TABATA mejoró de tal forma que redujo la sensación de fatiga y aumento la explosividad con respecto a los adeptos del entrenamiento cardiovascular.

Además, la pérdida de grasa total de los participantes que practicaron el entrenamiento HIIT fue mayor a pesar de ejercitarse solamente 4 minutos en lugar de los 60 minutos a una intensidad más moderada. La exigencia de esta modalidad de entrenamiento interválico a una intensidad máxima provoca que el gasto calórico sea muy elevado incluso horas después del final del entrenamiento, conllevando una pérdida de grasa notable.

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