¿Adónde lleva el sexo amistoso? (Parte 2)

Me refiero a que, a pesar de todo el planteamiento inicial sobre “¿qué pasará si sale mal?” y el riesgo de perder un amigo, se construye la posibilidad de ganar grandes momentos con una persona que ya ha compartido contigo la mayoría de situaciones fundamentales en una pareja sin la presión de planteárselo como tal.

La distensión creada por la amistad, unida con la pasión y el desentendimiento de cumplir con las obligaciones del noviazgo ensalzan los valores de la amistad a un grado en el que el sexo tiene más comunicación y, por tanto, más gozo, dejando relegados los problemas surgidos por el desconocimiento de las sensaciones que se no se transmiten por temor a ser “dejado” ya que, en este caso, no hay nada que dejar.

Se habla más claramente y se llega a las conclusiones de manera más eficiente, por tanto, se aprovecha más el tiempo común en actividades positivas (en las que ahora se incluye el sexo) que en discusiones o exigencias y se tolera más por la voluntad común de seguir en una situación tan gratificante.

Deja un comentario