Partiendo de esta base, y observando los comportamientos de la sociedad actual en la que cada vez se otorga más importancia al disfrute personal y menos a la estabilidad temporal de la pareja, debemos admitir que una relación cuyos pilares fundamentales se basan en la confianza, el respeto mutuo, la diversión, la independencia, el acuerdo y la negociación en la toma de decisiones, tiene las de ganar.