¿Adónde lleva el sexo amistoso? (Parte 2)

Como ya comenté en mi artículo anterior ¿Adónde lleva el sexo amistoso? (I), la amistad entre un hombre y una mujer unida a la atracción física, puede llevar a innumerables posibilidades en el desarrollo de la relación.

Teniendo en cuenta que, en la mayoría de los casos, el punto de inflexión para pasar de una relación amistosa exenta de sexo a una en la que sí lo incluya se sitúa en la unión entre la necesidad de satisfacción sexual en la que se encuentra la pareja de amigos y la desinhibición.

Ésta puede estar provocada por la confianza, la seguridad y la sinceridad compartida o, en algunos casos, el alcohol; podemos asumir que este comienzo no se aleja demasiado del de cualquier otra relación de pareja y que por tanto, tiene las mismas posibilidades de triunfar o fracasar como el resto.

Partiendo de esta base, y observando los comportamientos de la sociedad actual en la que cada vez se otorga más importancia al disfrute personal y menos a la estabilidad temporal de la pareja, debemos admitir que una relación cuyos pilares fundamentales se basan en la confianza, el respeto mutuo, la diversión, la independencia, el acuerdo y la negociación en la toma de decisiones, tiene las de ganar.

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