Sexting seguro

El Whatsapp, esa herramienta indispensable en nuestras vidas que usamos para absolutamente todo: quedar con los amigotes, enviar emoticonos sin ningún sentido o practicar sexting. Sí, sexting, el pasatiempo favorito de adolescentes y universitarios que a más de uno le ha dado un disgusto. Y sino que les pregunten a los estudiantes de Deusto…

Pero el mundo del sexting no solo está reservado a jovencitos que se envían fotos explícitamente sexuales. Casados, hombres de bien y personas normales y corrientes se han subido al carro de esta práctica para evadirse de su rutina, fantasear sin llegar a la traición o simplemente aumentar su autoestima.

Eso sí, ser sexter requiere de una serie de consideraciones a tener en cuenta si no quieres morir (de vergüenza) en el intento. Aquí van unos consejillos para no hacer el ridículo o quedar como un pervertido, además de alguno que otro para ser más cuidadoso con tu privacidad.

  •  ‘Ola k ase’. Dos de la mañana, no consigues dormir y ves que una posible candidata está online. Cualquier frase es buena para abrirle conversación. Incluso unos cuantos «Jdshbfbi» seguidos pueden resultarle graciosos y hacer que te siga el rollo. Ahora, ni se te ocurra abreviar palabras y usar la «x» y la «k» en todas tus frases, o quedarás como un intento absurdo de adolescente.
  • Imaginación al poder. Si hay algo que te permite hacer el sexting es mentir, con el único propósito de dar lugar a fantasías y dejaros llevar más fácilmente. Nunca se dará cuenta de que tu «Acabo de salir de la ducha y estoy mojado» es en realidad «Estoy en calzoncillos, sudando como un cerdo y sentado frente al ventilador».
  • Selecciona bien tus fotos: El intercambio de imágenes puede poneros muy a tono pero cuidado con las que envías. Esto va para todos aquellos que se dedican a mostrar fotos de su pene empalmado: ¡NO es erótico! ¿Acaso te gustaría recibir un primer plano de una vagina? A no ser que la otra persona te lo pida expresamente, no lo hagas. Una foto puede ser muy sexy sin dejar de ser «decente».
  • Comprueba el destinatario. Echa un par de vistazos, antes de enviar tu sext, a quien va a ser el receptor del mensaje. Seguro que más de una vez te has confundido de grupo de Whatsapp y has dicho algo que no tenía nada que ver con la conversación. Pues imagínate las risas si le envías un mensaje subidito a tu madre o a tu jefe. Más vale prevenir que curar.
  • Apps discretas. En el sexting, toda precaución es poca si no quieres marcarte un Olvido Hormigos. Aplicaciones como Snapchat, Tigertext o Facebook Poke pueden destruir los mensajes después de ser leídos, poner fecha de caducidad a las fotos y vídeos enviados o impedir que se hagan capturas de pantalla. Una solución práctica y efectiva para, por lo menos, no tener remordimientos al día siguiente.

Con moderación y sentido común, el sexting puede ser una opción divertida y diferente para ligar sin que el roce sea necesario. Recuerda siempre que, como en el sexo puro y duro, tomar precauciones es fundamental para no lamentarse después o tener alguna sorpresa desagradable. 

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