El squash

El squash es un deporte de raqueta y pelota en el que se enfrentan dos jugadores. El juego se desarrolla en una cancha que cumple con unas medidas impuestas por la Federación Mundial de Squash. Para ganar el juego hay que conseguir anotar más puntos que el rival, los puntos se consiguen no perdiendo el turno de saque y haciendo fallar al jugador contrario en su turno de golpeo de la pelota.

El squash comparte con el tenis algunas reglas que son parecidas, sin embargo, son juegos totalmente diferentes. Una de las diferencias principales es que en el squash se juega utilizando estratégicamente las paredes que conforman el recinto de juego, ya que el rebote de la pelota en las paredes está permitido.

Para ganar un punto, el jugador que tiene el servicio debe sacar lanzando la pelota al aire y golpeándola de tal modo que ésta dé en la pared frontal de la cancha, también denominada frontis, después debe dar un rebote en el suelo o en cualquiera de las paredes, seguidamente el jugador rival tendrá que golpear la pelota repitiendo el mismo proceso hasta que uno de los dos jugadores falle su turno.

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