De príncipes y princesas

Elena es todo lo contrario a María. Siempre había dicho que ella solo se casaría por amor, que para ella el dinero era lo de menos. De hecho, su anterior novio trabajaba tocando la guitarra en la Puerta del Sol… Antes solo hablaba de las canciones que él le dedicaba, ahora nos cuenta sus escapadas de fin de semana en hoteles cinco estrellas.

María tiene el denominado Síndrome de Lourdes Maldonado: la presentadora de telediario rubia y mona que se tuvo que tirar de los pelos cuando el Príncipe se fijó en su homóloga en vez de en ella. “El millonario era para mí, no para ti”, se lamenta siempre María cuando Elena se queja de que su marido está siempre ocupadísimo. “Al menos tus ninis tienen todo el tiempo del mundo para estar contigo”, le responde.

Por mucho que diga María, nunca acabará con un hombre con dinero. Las mujeres somos muy tontas y realmente son pocas las que dedican su vida a cazar al Briatore de turno. Te puede pasar como a Elena, que de repente se encontró con “el hombre perfecto” sin comerlo ni beberlo, pero las probabilidades son ínfimas para cualquier mujer normal y corriente. Ya tenemos asumido que los millonarios son para las celebrities y las top models, pero eso no significa que no queramos un príncipe azul en nuestras vidas. Porque un nini puede ser también un príncipe si trata a su chica como a una verdadera princesa.

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