Costas e historia en Split

El Mediterráneo, el mar Europeo por excelencia, es el responsable de una belleza indiscutible a lo largo de miles de kilómetros de costas y acantilados, principalmente, en los países del sur del continente.

[pullquote]Detrás del famoso Monte Marjan, el mar, la arena y las rocas han fraguado las playas más bellas de Split[/pullquote]Pero su hermano menor, el Adriático, no se queda atrás en esa incontable producción de postales, tan bonitas como eternas. Una bendición de la naturaleza para aquellos pueblos, ciudades y países que han recibido el milagro de este cálido mar.

Una de estas privilegiadas es la ciudad croata de Split. En pocos años, el Adriático ha tenido el poder de transformar a un país automáticamente emparentado con las penurias y la barbarie de la guerra, en uno de los destinos más codiciados de todo el continente. Este poder, íntimamente ligado a la magia de este mar, ha convertido rústicas villas de pescadores en auténticos centros turísticos de primer nivel internacional.

Al momento de disfrutar del mar, podremos optar por varias playas, de las que quizá la más urbana, la de Bacvice, no sea la más bonita que esta costa nos pueda ofrecer, pero sí la que más revela la identidad y el ritmo de la ciudad. Junto a sus cristalinas aguas nunca nos faltará una terraza para disfrutar de un café, un helado o una deliciosa cerveza.

Pero el Adriático es muy generoso con esta ciudad croata y a la vez con el turista, puesto que a pocos minutos de embarcación desde el puerto de la ciudad, surgen del fondo marino un grupo de islas con sus propias calas de ensueño. Detrás del famoso Monte Marjan, el mar, la arena y las rocas han fraguado las playas más bellas de Split, entre las que destacan las de Kastelet, Kasjuni y la muy recomendable Bene, dotada de un restaurante y un centro de recreación.

Deja un comentario