Seducir, cuestión de tiempos

En el arte de la seducción todo se estudia al detalle. Cuando tienes a alguna persona en mente, analizas cada gesto suyo, cada mirada o cada palabra que tiene hacia ti. Sus comportamientos dicen mucho de ella y te ayudan a obtener información sobre si le interesas de verdad o simplemente eres uno más. En hm te ayudamos a interpretar otro factor importantísimo en la seducción: el tiempo.

Quizá te parezca una tontería, pero el modo en que ella usa el tiempo contigo puede hacer que saques varias conclusiones. Las mujeres tienen el timing más controlado de lo que imaginas. Según un estudio de la web de citas match.com, después de haber salido juntos un sábado noche, el 23% de los hombres ya da señales de vida el día después. Si esperas más de día y medio, tus posibilidades de volver a verla se reducen considerablemente.

En la era del Whatsapp y el Facebook, esperar más de tres días para no parecer un desesperado es lo peor que puedes hacer. El “¿por qué no me dice nada?” es lo menos malo que pensará. Interpretará que no le interesas solo por esperar más de lo necesario. Porque el universo de los tiempos es más complejo de lo que crees, aquí va una pequeña guía para facilitarte un poco las cosas.

La respuesta al mail

Ya es un poco raro que le pidas una cita por mail, pero tal vez es el único medio que tienes de momento. ¿Cuánto tiempo ha tardado en responderte?

Salvo imprevistos, todos controlamos el correo al menos una vez al día. Y con los smartphones nos enteramos al instante de haber recibido un mail. Si le interesa quedar contigo, lo más probable es que te responda en menos de 24 horas. Si tarda más de tres días no es buena señal, pero siempre puede haber algún motivo por el que no lo ha hecho antes. En este caso, ¡más vale tarde que nunca! De todas formas, intenta buscar un medio más inmediato para comunicarte con ella.

 

La primera cita

La novia siempre se hace esperar, es algo intrínseco al sexo femenino. Desconfía si llega a la hora exacta: o es una maniática de la puntualidad y por cada mínimo retraso te caerá una bronca, o es una insegura y teme que no vayas o que te largues a la mínima.

Si se retrasa de 5 a 15 minutos es bueno, aumentará tu deseo de verla y significa que no va a salir de casa hasta que esté perfecta. Si se pasa de tardona y no te avisa, no da explicaciones o no se disculpa, olvídate de ella. O no le interesas demasiado o es una maleducada.

El juego de miradas

Durante la cena, estáis sentados frente a frente y te mira a los ojos. ¡Vas bien! El contacto visual directo libera oxitocina, también conocida como la hormona del amor. Significa que estamos a gusto con alguien, ya sea emocional o físicamente.

Pero cuidado, el tiempo aquí también juega un gran papel. El contacto visual más efectivo es el breve, de entre 5 a 10 segundos. Mirar a los ojos a la otra persona durante demasiado tiempo puede provocarle incluso malestar.

 

Las buenas noches

Fin de vuestra primera cita. La acompañas a casa. ¿Cuánto tiempo pasa antes de que ella se meta en el portal? Se hace la remolona y tarda más de cinco minutos en meter la llave en la cerradura: tienes serias probabilidades de que esté interesada en ti. Si por el contrario desaparece a la velocidad de la luz, malo. Peor aún si alega la excusa del trabajo: quiere hacerte entender que es una presa difícil, si no imposible.

 

El Whatsapp del día después

Antes de día y medio debes decirle algo, pero déjale tiempo para reflexionar sobre la noche anterior. Para que llame a su amiga del alma y le cuente cómo ha ido. El mejor momento es a mitad tarde, la mañana es a veces frenética. Date un tiempo a ti también para pensar qué decirle: lo bien que te lo has pasado con ella es el eje sobre el que debe rodar vuestra conversación. No le pidas una segunda cita tan deprisa, así aumentarás la incertidumbre de cuándo va a volver a verte.

Le envías un Whatsapp y te responde al instante: estaba esperándolo y tiene ganas de hablarte. Tarda menos de una hora, pero luego la conversación es fluida: estaba haciendo algo pero ahora está dispuesta a centrar toda su atención en ti. Tarda más de dos horas en cada respuesta y sin embargo está online: prefiere hablar con sus amigos y piensa para sus adentros “menudo pesado, a ver si me deja en paz ya”.

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