Los rapiditos: cómo hacer de ellos una experiencia bien caliente

¿Tienen poco tiempo, pero se mueren por un lindo apretón? ¿Probaron los rapiditos o quickies? Aunque no lo crean, estos encuentros sexuales súper breves tienen una carga erótica poderosísima, porque nos permiten una inmensa descarga de energía y pasión en cuestión de segundos. Son ideales para aportar variedad a la rutina sexual y, sobre todo, para conectar con nuestra pareja cuando el tiempo no está de nuestra parte. 

Para disfrutar aún más de la experiencia, pueden poner en práctica algunas de estas recomendaciones, ¡o todas!:

  • Anticípense al encuentro. Mándense mensajes de texto subidos de tono o mantengan una conversación telefónica atrevida, háganse caricias subrepticias cuando nadie los ve… La idea es ir calentando el ambiente antes del encuentro para que llegado el momento estén a punto caramelo.
  • Aprovechen el tiempo al máximo.  Mientras se están arrancando la ropa a toda velocidad, bésense, muérdanse, tóquense, díganse cosas para ir levantando la temperatura… ¡No hay tiempo que perder! Y cuentan con pocos minutos para llegar al clímax.
  • Usen lubricantes. ¡Atención chicas! Tendréis poco tiempo, y no se puede dedicar mucho al juego previo. Mejor usar un buen lubricante a base de agua para facilitar la penetración.
  • Sexo sin penetración. Practíquense sexo oral, estimulen sus zonas genitales con sus manos y hagan uso de todos los recursos que se les vengan a la mente para acelerar el clímax. Recuerden que un sexo apasionado no siempre tiene que terminar en coito.
  • ¡Dos por uno! Aprovechen la ducha de la mañana para tener su quickie. El agua tibia, el jabón, las caricias son muy buenos estimulantes…
  • Maximicen la experiencia. Si bien después del rapidito, ambos tienen que salir corriendo a su trabajo o adonde sea, eso no significa que todo se termine allí. Una llamada o mensaje de texto para decirse lo bien que la pasaron y las ganas que tienen de repetirlo prolonga el placer más allá del encuentro.

Vía: La Diosa Erótica

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