La sonrisa perfecta

Por la propia acción del paso del tiempo y por causas externas como el tabaco o el consumo de determinados alimentos de alto poder colorante (colas, té, café, vino tinto…) los dientes pueden perder su blanco natural e incluso mostrar manchas capaces de estropear cualquier sonrisa.

No es un tópico, es una realidad. Una boca cuidada, de dentadura impecable, causa siempre una magnífica primera impresión. Parte del encanto personal reside en una bonita sonrisa, difícil de conseguir con unos dientes amarillos, grisáceos o que presente manchas en el esmalte que los recubre y protege.

El primer paso para sonreír sin complejos es mantener una correcta higiene bucal. Por supuesto, se trata ante todo de un tema de salud, pero, también, cuando hablamos de nuestros dientes, el componente estético juega un papel destacado.

La higiene bucal garantiza una boca sana, libre de infecciones y de problemas como la gingivitis, las caries o la temible halitosis, pero además, es la mejor manera de conservar una sonrisa envidiable. La clave de esta higiene es el cepillado que debe hacerse a conciencia tres veces al día.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.