Dolor en las articulaciones

Las molestias y dolores articulares pueden ser debidas a causas diversas. En el caso de las personas que realizan una actividad física más o menos intensa con asiduidad suelen ser consecuencia de un mal movimiento (postura incorrecta) o de un sobre entrenamiento que haya podido afectar a los ligamentos y tendones que unen músculos y huesos. Hablamos de dolor pasajero, porque hay que recordar que si ese dolor persiste deberás consultar con el médico antes de continuar con tu rutina deportiva para evitar una lesión mayor.

Una molestia en las rodillas, codos o muñecas puede indicar una dolencia en las articulaciones que permiten su movimiento.  Si la detectas, algunas de las medidas generales que debes adoptar son:

  • Prolonga el periodo de calentamiento previo al entreno incluyendo en él estiramientos y extensiones de las extremidades y ejercicios muy básicos pero importantes como giros de tobillo, hombros o muñecas.
  • Inicia las sesiones de manera suave, intensificando siempre que el dolor no vaya en aumento.
  • Elimina los ejercicios de alto impacto que inciden directamente en la articulación (por ejemplo saltos o sentadillas si tu dolor es en las rodillas).
  • La actividad aeróbica moderada no es contraproducente, al contrario, ejercicios como la natación, caminar o un ligero paseo en bici, pueden contribuir a mejorar el estado general de las articulaciones, pero practícala con suavidad (no más de 30 minutos tres veces por semana). No fuerces en exceso hasta tener claro el origen del dolor.
  • Limita los ejercicios de fuerza  y no abuses del peso. Es mejor realizar el entreno prescindiendo temporalmente de mancuernas y otros elementos que contribuirían a tonificar aún más tus músculos pero pudieran causar complicaciones en tendones, cartílagos y ligamentos.

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