Cosmética casera

Puede ser una opción personal o un remedio improvisado ante una situación inesperada -amanezco con bolsas bajo los ojos y, en estos momentos, no tengo ningún cosmético apropiado para descongestionar la zona.

En cualquier caso, con ingredientes naturales, muchos de ellos de lo más simples, y algunos trucos «de la abuela» puedes elaborar tú mismo mascarillas, tónicos y cremas que pueden sacarte de más de un apuro o convertirte en un experto «alquimista».

La capacidad emoliente del aceite, las propiedades astringentes de la manzana o el limón o la cantidad de nutrientes que contiene la miel pueden obrar maravillas en un rostro cansado, en una barba cerrada a la que da miedo enfrentarse o en un cutis deshidratado. Toma nota:

  • Exfoliante natural. Tritura unas fresas y mézclalas con unas cucharadas de yogur. Extiende por el rostro realizando movimientos circulares. La pulpa y las diminutas semillas de la fresa realizarán una suave erosión en la piel, eliminado las células muertas y dejándola impecable. Si tienes tendencia a la sequedad cutánea conseguirás el mismo resultado añadiendo unas cucharadas de azúcar en una taza de aceite de oliva y realizando la misma operación (el aceite te aportará, además, hidratación)
  • Rasurado más suave. Si el vello de tu barba presenta una excesiva dureza y rigidez, antes de acostarte pasa un algodón empapado en aceite de almendras por la zona. Deja que actúe durante toda la noche y a la mañana siguiente el afeitado te resultará mucho más fácil. ¿Quieres también un aftershave casero? Hierve en un cazo un vaso de vinagre de manzana y uno de agua. Añade unas hojas de salvia (fácil de encontrar en herbolarios). Cuela, deja enfriar y ¡listo! (te durará una semana si lo conservas en recipiente hermético en la nevera). Otra posibilidad, es añadir unas gotas de aloe vera (natural o aceite esencial) a un aceite neutro (almendras u oliva) o bien a tu crema hidratante habitual.
  • Mascarilla especial piel seca y áspera. Tritura medio aguacate (pura vitamina E) y mézclalo con dos cucharadas de aceite de oliva y una de miel. Aplica y deja actuar al menos 15 minutos, retirando, a continuación, con agua templada. Piel revitalizada y buena cara al momento.
  • Bolsas y ojos hinchados tras una larga noche. Tras la «impresión» frente al espejo, prepara una infusión de manzanilla (potentes propiedades antiinflamatorias). Déjala enfriar y aplícala sobre tus párpados por medio de unos algodones bien empapados. También resulta muy efectivo utilizar las propias bolsas de infusión. Una vez hecha la manzanilla, pon las bolsas en el congelador cinco minutos, y, una vez bien frías, envuélvelas en una gasa y aplica unos minutos sobre tus párpados. Verás cómo baja la hinchazón.
  • Puntos negros. Parte un tomate en dos mitades y pasa una de ellas (como si fuese una esponja) por la zona donde se encuentran esos puntos difíciles de eliminar, especialmente en las aletas de la nariz. Lava el área con agua templada y seca sin restregar. Si previamente realizas un baño de vapor, el resultado será aún más efectivo.
  • Mascarilla para pieles grasas. Tienes varios remedios caseros para mantener la grasa bajo control (especialmente la de la zona T). El yogur es la mejor base para las mascarillas que persiguen combatir este problema. Puedes añadirle pepino rallado o licuado para un efecto refrescante, o bien manzana junto a unas gotas de limón. Aplica en el conjunto del rostro (dejando libres la zona del contorno de los ojos y de la boca), deja actuar 10 – 15 minutos y retira con agua fría.
  • Cabello seco y sin brillo. Hazte una mascarilla hidratante y nutritiva capaz de devolver su vigor a la fibra capilar. Mezcla una yema de huevo batida con unas cucharadas de aceite de oliva y extiende en el pelo y cuero cabelludo, tras el lavado y mientras realizas un suave masaje capilar. Retira pasados unos minutos aclarando a conciencia. Si quieres brillo extra, haz ese último aclarado vertiendo sobre el pelo una taza con la misma proporción de vinagre de manzana y de agua (no huele).
  • Frenar la caída del cabello. Si tienes pérdida moderada de cabello, el romero es un buen aliado a la hora de reactivar la microcirculación del cuero cabelludo haciendo que oxígeno y nutrientes lleguen mejor al folículo piloso. Puedes añadir unas gotas del aceite esencial de esta planta (herbolarios) a tu acondicionador habitual o mezclarlo con un aceite neutro. Otra opción es aplicarlo tras hacer una infusión, siempre rebajándola con agua (mitad y mitad).

Estos son algunos de los remedios naturales a los que, en un momento dado, puedes recurrir, siempre teniendo la precaución de comprobar previamente que no eres alérgico a esa planta o alimento. No está de más, antes de utilizar una mascarilla «casera», hacer una prueba aplicando una mínima cantidad, en una zona que no sea la cara. Más vale prevenir.

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