Brasil a ritmo de fútbol

Quedan pocos días para que arranque uno de los eventos deportivos más esperados del 2013: la Copa Confederaciones. Aperitivo del próximo Mundial de fútbol, el escenario de esta edición es el ideal para aprovechar la ocasión y disfrutar de unas espectaculares vacaciones. Porque ¿quién no ha querido viajar alguna vez a Brasil?

El país del Amazonas, el carnaval y la caipiriña es un paraíso exótico y tropical. En Brasil se mezclan paisajes naturales increíbles, como las Cataratas del Iguazú, con ciudades cosmopolitas inmensas como Sao Paulo, con más de 11 millones de habitantes.

La gran superficie del país hace casi imposible atravesarlo de norte a sur, así que en hm te proponemos un recorrido más factible. Conoce Brasil a través de algunas de las sedes de la Copa FIFA Confederaciones 2013.

  • Río de Janeiro. Su marco natural inmejorable, su colorida historia y la alegría de vivir de sus habitantes, son los elementos que convierten a Río en la Cidade Maravilhosa. El destino turístico por excelencia de Brasil, ofrece a ritmo de samba todo lo que el visitante pueda desear. Tiene las playas más famosas del mundo, Copacabana e Ipanema, donde los cariocas lucen sus esculturales cuerpos al sol. El Pan de Azúcar es un regalo de la naturaleza a los fabricantes de postales y junto al Corcovado (cuya cima preside la famosa estatua del Cristo Redentor), son los montes que rodean a la ciudad. A 15 minutos de la jungla de asfalto de Copacabana se encuentra el Parque Nacional de Tijuca, un bosque exuberante con hermosos árboles y varias cascadas. Dignos de visita también son el Estadio Maracaná y el Sambódromo, lugar de celebración del conocidísimo carnaval de Río.
  • Brasilia. Fundada en 1960, es la única ciudad del mundo construida en el siglo XX que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad. Y lo es, sin duda, por sus logros arquitectónicos. La Catedral Metropolitana de Brasilia y el Puente de Juscelino Kubitschek, ambas obra de Oscar Niemeyer, son las estructuras más emblemáticas de la ciudad. Niemeyer, junto al urbanista Lúcio Costa, fueron los encargados de crear una nueva capital, joven y moderna, con el fin de albergar los edificios gubernamentales del país. Es quizá la ciudad más aburrida, pero disfrutarás como un enano si te entusiasma el diseño y la arquitectura vanguardista.
  • Salvador de Bahía. La primera capital de Brasil es una elegante metrópolis, joya histórica con un rico pasado colonial. Apodada como la Capital de la alegría por sus festejos populares, y Roma Negra por su herencia y su extensa población afroamericana, la riqueza cultural de Salvador es uno de sus puntos característicos. El casco histórico, denominado Pelourinho, está repleto de iglesias y vistosos edificios coloniales, pintados de diferentes colores. La ciudad está dividida entre la Cidade Baixa y la Cidade Alta, unidas ambas por uno de los atractivos turísticos más interesantes de Salvador, el Elevador Lacerda. Se trata de un ascensor art déco de 72 metros y dos torres, que transporta cada día a más de 30.000 personas desde el puerto al casco antiguo.
  • Recife. Es difícil encontrar otra ciudad en Brasil tan apasionada por el fútbol como Recife. Es la capital del Estado de Pernambuco y está a 7 km de la pequeña ciudad de Olinda, cuyo centro histórico es el mejor conservado de todo el Brasil colonial y fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1982.  Recife es un paraíso del submarinismo, debido a sus aguas cristalinas de color verde esmeralda. La playa de Boa Viagem está considerada como una de las playas urbanas más bonitas del país, donde se concentra la mayor parte de la vida comercial y nocturna de la ciudad. Pero Recife es también historia y cultura. Alberga la sinagoga más antigua de toda América, el Atelier de Cerámica de Francisco Brennand, uno de los centros más importantes del arte brasileño contemporáneo, y el Porto Digital, el mayor parque tecnológico del país.
  • Fortaleza. Con 25 km de costa, en sus playas reside el principal atractivo de Fortaleza, en ellas se concentra la vida de la ciudad. Iracema es la playa (la más popular) de los que aman vivir en compañía y alegría. Locales y turistas empiezan a llegar a esta playa por la tarde, transformándola en una gran fiesta hasta que salen los primeros rayos del sol. Aquí se encuentra el Centro Cultural Dragão do Mar, el famoso night-club Pirata y el Ponte dos Ingleses, que se encuentra en una ubicación ideal para ver el atardecer y observar a los delfines. Meireles es la playa ideal para pasear y comprar algo en su feria de productos artesanales y la Praia do Futuro es popular por sus barracas, chiringuitos que sirven marisco fresco típico de la región.

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