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Una rara enfermedad le deformó la cara. Ahora se la han reconstruido!!

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Los humanos hemos llegado a unos niveles de sobrepoblación que, cada vez, son más insostenibles. Diariamente nacen más de 370.000 personas, lo que provoca que la cantidad de variables en las personas que nacen sea inmensa. De entre todos esos casos, no es de extrañar que algunas personas nazcan con algún tipo de defecto congénito o enfermedad genética.

La naturaleza es caprichosa y esto, que en muchas ocasiones puede jugar a nuestro favor, puede también ser perjudicial o desventajoso para nosotros. El caso que os traemos podría englobarse dentro de esa zona de ‘desgracias naturales’ que, por suerte (o esfuerzo humano), la ciencia ha podido remediar de forma exitosa.

Síndrome de Crouzon: ¿Qué es?

Se trata de un niño que nació con el llamado Síndrome de Crouzon. Esta rara enfermedad también conocida como disostosis craneocefal congénita, es una extrañísima enfermedad de origen genético caracterizada por una serie de deformaciones en el cráneo y a cara del individuo.

El cráneo se deforma al cerrar de forma precoz sus suturas, por lo que adquiere un aspecto irregular. El maxilar superior suele desarrollarse poco, quedando más pequeño de lo normal y hay presencia de una protrusión en los ojos. La separación entre estos también puede resultar mayor a la normal, por lo que se suele producir también estrabismo. Este cúmulo de deformaciones pueden conllevar a una serie de complicaciones, entre las que destaca la hidrocefalia y diversas anomalías dentales.

La enfermedad se transmite de forma genética y su primer diagnóstico data del año 1912, cuando el médico francés Octave Crouzon la describió como se conoce hoy en día. Se estima que, en Europa, hay un caso por cada 50.000 habitantes.

El caso del niño del doctor Stratoudakis

El niño que ocupa nuestra historia de hoy sufría de esta enfermedad y estaba en un punto crítico de su estado. El doctor Alexander Stratoudakis, del Centro Craneofacial Helénico (HHC), en Ateas, tomó el caso para intentar ponerle solución a través de un complejo tratamiento.

El primer problema al que tuvo que enfrentarse el equipo médico fue que, como es normal en este tipo de enfermedad, la presión intracraneal era muy alta, por lo que hubo que liberarla a través de una cirugía par expandir el cráneo.

La forma de conseguir esto es tremendamente dolorosa y consiste en fracturar el cráneo y los huesos de la cara por diversas zonas, de tal forma que haya espacio suficiente para colocar un aparato bautizado como ‘distractor osteogénico’, el cual tiene la función de estimular y dirigir el crecimiento de los huesos de la forma deseada.

Síndrome de Crouzon

Este tipo de procedimientos pueden realizarse a más temprana edad, antes de que el niño tenga problemas de visión, pero, por algún motivo, a este joven aún no se lo había realizado, por lo que su enfermedad había empeorado de forma progresiva.

El caso del que estamos hablando hoy resultó ser todo un éxito y las mejoras en el paciente fueron notables desde el primer día. Su respiración mejoró de forma significativa; su visión también mejoró muchísimo y, con estos dos factores, ya se aliviaban dos de los mayores ‘males’ causados por esta enfermedad.

Síndrome de Crouzon

Este tratamiento traerá varios elementos positivos tanto como para su salud como para su día a día en sociedad, ya que, dado su aspecto físico, el pequeño solía recibir muchas burlas por parte de sus compañeros de clase.

Se trata de un caso de recuperación inusual en el que el paciente ha sufrido una mejora muy significativa en todos los aspectos. A la espera de ver cómo se sigue desarrollando su recuperación, todo indica que se trata de un rayo de luz de esperanza para todos los que sufren de esta enfermedad.

¿Qué os ha parecido este caso? Comenta y un fuerte abrazo a este niño tan guapo…

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