A la hora de comer fuera de casa, antes me preocupaba bastante más si en un restaurante iban a tener alguna opción vegetariana para mí (a poder ser, que no se la eterna «ensalada sin nada»). Pero en estos últimos meses sí he notado que la oferta vegetariana, e incluso la vegana, ha tendido a crecer en la mayoría de establecimientos orientados al público general.