La visita al supermercado ha quedado como algo anecdótico, simplemente para comprar las cosas de la casa y la leche, la cual sigo consumiendo. Al principio seguía comprando frutas y verduras en el súper, pero en este último año me he pasado a la compra en el mercado y, por mi propia experiencia, no hay punto de comparación entre el sabor y la calidad de frutas y verduras en un lado y en el otro.