Durante la digestión, las enzimas rompen los hidratos de carbono complejos para transformarlos en sustancias más pequeñas y que puedan ser absorbidas. El nutriente principal del cerebro y del músculo es el azúcar en forma de glucosa. Por lo tanto, si quieres que tu rendimiento físico y mental no se vea mermado, los hidratos de carbono deben ser la base de tu alimentación, pues son la gasolina para vivir la vida.