La glucosa ayuda a que el triptófano atraviese la barrera hematoencefálica del cráneo y llegue al cerebro para crear serotonina. Permítete entonces, merendar y cenar algo de pan, cereales, pasta o arroz. Y una dosis añadida de dulce como dos onzas de chocolate negro, muy rico en triptófano y magnesio, no te vendrían nada mal.