Generalmente, cuando se lleva a cabo una contracción muscular, la demanda de fibras se produce de fibras lentas a fibras rápidas a medida que aumenta la carga de trabajo. Con cargas de hasta el 65% de la carga máxima, se produce una mayor demanda de fibras lentas. Cargas entre el 65% y el 80% de la carga máxima, la demanda de fibras lentas y rápidas es equitativa. Y con cargas superiores al 80% de la carga máxima, se produce una mayor demanda de fibras rápidas. Por tanto, podemos concluir que entrenar con cargas bajas o medias, nuestros músculos demandarán fibras lentas, y trabajar con cargas pesadas, hará actuar nuestras fibras rápidas.