Los electroestimuladores que existen en el mercado funcionan con programa determinados, enfocados a diferentes objetivos físicos, por lo que su uso resulta sencillo.
La frecuencia de los estímulos eléctricos emitidos por el electroestimulador se mide en Hz (ciclos por segundo) y en función de la frecuencia que apliquemos lograremos diferentes resultados.
Aplicaciones de la electroestimulación
En función de la intensidad que se aplique se trabajará un objetivo u otro. En otras ocasiones ya hemos hablado de los tipos de fibras musculares que existen. Pues bien, en el momento en el que nos sometemos a los impulsos de un electroestimulador estaremos trabajando tanto las fibras rápidas como las lentas pero siempre una en mayor medida que la otra, esto determinará qué objetivo trabajamos.