El deportista de alto rendimiento fue el primero en emplearlo pero hoy en día estos aparatos están al alcance de cualquier persona que desee adquirirlo.
¿Cómo funcionan?
Pues bien, el electroestimulador es un dispositivo diseñado para reclutar fibras musculares mediante impulsos eléctricos de un modo involuntario. Cuando nosotros hacemos una contracción de forma voluntaria, el cerebro emite una orden, el sistema nervioso central envía un impulso eléctrico al músculo y éste se contrae. Estos aparatos crean el impulso eléctrico haciendo lo mismo que hace el cerebro. Lo que hace este dispositivo por tanto, es provocar una contracción muscular sin que se haya producido una orden previa del sistema nervioso central.