Aunque son necesarias más investigaciones al respecto, hay datos prometedores que apuntan a que, además, “la actividad física podría incrementar el tamaño del hipocampo (órgano del cerebro clave para la memoria) y equilibrar el sistema antioxidante del organismo”, explica la doctora Ana González-Pinto, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica.