3. Cereales integrales
Son aquellos cereales que conservan intactos sus nutrientes al evitar el proceso de refinamiento. No aportan azúcares ni grasa al cuerpo, sólo energía. Además permiten saciar el apetito, evitando los atracones a la hora de la comida. Los hidratos de carbono, las proteínas, la fibra y la vitamina B son los compuestos principales de este tipo de cereales. Se encuentran en la cebada, el trigo, el arroz, el maíz, la espelta, el centeno, la quinoa y la avena, principalmente.