El entrenamiento oclusivo ha ganado popularidad entre quienes desean desarrollar músculos rápidamente.
Lo que oímos casi todo el tiempo es que es demasiado rápido, es demasiado efectivo y absolutamente revolucionario para obtener volumen. Y aunque estas afirmaciones pueden ser ciertas -hasta cierto punto-, sabemos que todo lo que se ve así de bueno siempre tiene un reverso que debemos conocer.