Desde los comienzos del gobierno Anglo-normando en el siglo XII, la ciudad fue capital de la isla de Irlanda en varias entidades geopolíticas:
- el Señorío de Irlanda (1171–1541)
- el Reino de Irlanda (1541–1800)
- la isla como parte del Reino Unido e Irlanda (1801–1922)
- la República Irlandesa (1919–1922)
Después de la partición de Irlanda en 1922, Dublín se convirtió en la capital del Estado Libre Irlandés (1922–1949) y, posteriormente, en la capital de la República de Irlanda. Muchos de estos estados coexistieron o compitieron en el mismo marco de tiempo rivalizando entre teoría constitucional irlandesa o británica. Uno de los sitios que conmemora ese período es el Jardín de la Memoria.