Las cartas del astrónomo y cartógrafo griego Ptolomeo proveen las primeras referencias de habitación humana del área conocida ahora como Dublín. Alrededor de 140 d. C. Ptolomeo se refirió a un asentamiento que llamó Eblana Civitas. El asentamiento Dubh Linn data quizás del siglo I a. C. Posteriormente se construyó un monasterio, aunque la ciudad fue establecida alrededor del año 841 por los vikingos.