Desde el siglo XVII la ciudad se expandió rápidamente, ayudada por la Wide Streets Commission. Por un corto período, Dublín fue la segunda ciudad del imperio británico, siendo Londres la primera, y fue la quinta ciudad más grande de Europa. La mayoría de la arquitectura más notable de la ciudad data de esa época, que está considerada su Edad de Oro. La afamada fábrica de cerveza Guinness también se estableció en esa época.