La preparación de comidas dos o tres veces a la semana no sólo permite comer alimentos más frescos, sino que también da la oportunidad de revisar entre semana si el plan de comidas está ayudando a alcanzar la pérdida de peso. Pregúntate cómo te sientes durante los tres días, para hacer ajustes en tu próxima preparación basada en tus necesidades.