Tanto hidratarnos de más como hacerlo de menos es inadecuado: cada persona es diferente y necesitará un aporte de líquidos distinto en función de sus características físicas (metabolismo, peso) y también en función de la actividad física que realice (necesitaremos más aporte de líquidos si somos deportistas). El clima, obviamente, también influye en la necesidad de hidratarnos.