Dependiendo del ejercicio que vayas a realizar, lo que comas antes de entrenar es muy importante: a no ser que ya estés acostumbrado a entrenar en ayunas (que no tiene nada de malo si tu cuerpo responde bien), rendirás mejor si llenas tus depósitos de energía antes de entrenar. Si vas a hacer una pequeña ingesta, que sea treinta minutos antes de entrenar; si es una comida principal del día, al menos dos horas antes para poder hacer la digestión.