Los estudios científicos realizados desde hace años nos indicaban que la hipertrofia resultaba de un estrés muscular elevado desencadenado por trabajos con altas cargas, a velocidades altas y descansos incompletos lo que generaba importantes picos de fatiga con daño muscular. En resumidas cuentas, la ciencia alegaba a base de resultados que “aquel que no sufre, no gana”