El hecho de estar alerta en todo momento, durante un periodo largo de tiempo, para evitar el toque del rival, ayuda a reducir el tiempo de respuesta del cuerpo a los estímulos exteriores, aumentando los reflejos.
3. Perder el miedo al contacto físico
El boxeo es un deporte de contacto, y antes o después se recibe algún golpe del rival. Si se practica en un gimnasio en el que se haga de forma suave, el boxeo puede servir para perder miedo al encaramiento físico, ya que se pone al cuerpo ante una situación de enfrentamiento físico y de estrés mental, pero de una forma controlada.