Experimentos actuales han utilizado vídeos de alta velocidad para entender cómo se comporta el pie cuando corre sin calzado y las diferencias que aparecen cuando utilizamos zapatillas. Las investigaciones demuestran que cuando el pie corre descalzo contacta con el suelo de forma diferente. Ya no es el talón quien soporta el peso inicial, sino que éste se reparte más hacia la zona del antepié cercana a los dedos.