– Controla el volumen. “Si es demasiado fuerte —advierte Salvador Hernández—, provocaremos rechazo en los que nos escuchan, además de dañarnos las cuerdas vocales”.
– Controla el volumen. “Si es demasiado fuerte —advierte Salvador Hernández—, provocaremos rechazo en los que nos escuchan, además de dañarnos las cuerdas vocales”.