«Querer transmitir seguridad personal sin tener en cuenta al otro no sería carisma, sería más bien egocentrismo o narcisismo, y eso es justamente lo contrario al carisma”, indica la psicóloga Ana Millán. Una persona carismática, como matiza la experta, se define por su ausencia de egoísmo, y es capaz de emitir seguridad personal a la vez que hace sentir seguro y cómodo al otro, mostrando empatía y calidez.