¿Preparado para ir entrenando? Recuerda que incluso la persona más tímida y vergonzosa del planeta podría ver resultados muy pronto. Y si no, el ejemplo que rememora el profesor Hernández: “Demóstenes era tartamudo, pero llegó a ser uno de los mejores oradores de la Grecia clásica por confiar en sus capacidades y esforzarse en mejorar”. Definitivamente, ya no hay excusas para convertirse en alguien con mucho charm.