
2. Se puede restringir las calorías y aún así no perder peso
A pesar de que cada persona tiene un metabolismo distinto, hay errores que pueden hacer que una persona no pierda peso, incluso restringiendo su consumo de calorías. Algunos de esos errores son:
- Subestimar la cantidad de calorías que se consumen.
- Comer de más: muchas veces no reparamos en cuantos antojos matamos al día o a la semana, paralelos a la dieta, y que pueden estar afectando nuestros resultados.
- No tener en cuenta la retención de agua: cuando entramos es restricción de calorías, nuestro cuerpo produce más cortisol (la hormona del estrés), que contribuye a retener más agua, afectando nuestros resultados a la hora de subir a la balanza.

3. Si se come limpiamente, no hace falta vigilar las calorías
La expresión “comer limpiamente” es muy utilizada en nuestros días. Básicamente, su premisa es que cuando dejamos de comer azúcar refinado, comida chatarra o grasas y carbohidratos procesados, podemos comer tranquilamente sin preocuparnos demasiado por las calorías.