Aunque la inversión necesaria para abrir un centro de este tipo dependa de cada país y cada caso en concreto, la cadena estima que la puesta en marcha de una de sus franquicias tiene un coste mínimo de 762.200 dólares (680.858 euros) y un máximo de 3,21 millones de dólares (2,8 millones de euros), aproximadamente.

El directivo, que fue presidente del fabricante de maquinaria fitness Nautilus y director senior de desarrollo de mercados para Reebok International, comenta que el principal valor añadido de la cadena estadounidense es su nuevo plan estratégico. Tras 40 años en el mercado, el pasado año decidieron apostar por seducir a los millennials y desarrollar la marca hacia un nuevo formato de club.