Aun así, la decisión final la tomará el franquiciado, que deberá pagar un canon de entrada de 25.000 dólares (22.332 euros) y 1.000 dólares (893,3 euros) al mes, independientemente del rendimiento del local. Esta cuota se incrementará un 5% cada cinco años. En el caso de que no sea un gimnasio nuevo, sino que sea un club que quiera añadirse a la red de World Gym las condiciones cambian y sólo se pagará la mitad de ambos importes.