Pasado este tiempo, tendrás que empezar a notar los cambios físicos que son tu objetivo (si no es así, tu rutina no está resultando la adecuada).
Por último, cuando establezcas tu plan de fitness no olvides que tu alimentación es también pieza clave a la hora de lograr tu meta. Una dieta equilibrada, baja en grasas y que aporte los nutrientes (y la proteína) necesarios para un correcto desarrollo muscular es tan importante como el propio entreno.