
2. Comienza cuánto antes a entrenar
No podemos controlar el envejecimiento, pero un estudio reciente encontró que los atletas amateur que constantemente entrenaban de cuatro a cinco veces a la semana fueron capaces de preservar los niveles de masa muscular a medida que envejecían; evitando así la peor parte de los efectos de la sarcopenia. Mientras más rápido inicies una rutina de ejercicios, más pronto tus músculos se harán fuertes.
3. Entrena duro
Cuando vayas al gimnasio, recuerda ir con la idea de trabajarlos duro. Esfuérzate para construir unos músculos tan fuertes como sea posible. Cuánto más fuertes sean, más tiempo tendrá que pasar para perder la masa muscular.