Al contrario de lo que se suele pensar, el sobrepeso y la obesidad no son factores de riesgo, en cambio la delgadez sí lo es. Esto es debido a unas hormonas llamadas estrógenos, que nos protegen frente a la osteoporosis, y que abundan en personas con obesidad. Por último, esta enfermedad tiene un cierto componente genético, es decir, si tienes antecedentes en tu familia es más probable desarrollarla.