Hay numerosos factores que aumentan las probabilidades de padecer esta enfermedad. Entre ellos encontramos la edad, cuantos más años más riesgo, el índice de masa corporal bajo (peso entre la altura al cuadrado), consumo de tabaco, consumo de alcohol, café, ingesta insuficiente de calcio, vida sedentaria y déficit de vitamina D (obtenida mayormente con exposición solar).