Como el acto de comer consiste en escoger un alimento y engullirlo, la elección de un alimento u otro dependerá de sí lo tenemos cerca de nosotros o no. Un domingo lluvioso a las 6 de la tarde será difícil atiborrarte de chocolate o dulces si no están en tu armario. Por tanto, toda dieta empieza en el supermercado y lo que domine en tu armario y frigorífico será clave para controlar ese “run run” mental que te incita a pecar, a saltarte la dieta.
Me ha encantado este post y nunca antes había analizado una
opinión como esta sobre el tema, excelente ! Saludos