Los discos y las barras, a su sitio. No es justo que, si una persona está fuerte y es capaz de añadir muchos discos a la máquina que esté usando, no sea capaz de moverlos después a su sitio original, más que nada porque después quizá llegue alguien más “novato” que no tira tanto peso y tenga que ser el pobre muchacho el que desmonte todos los discos o mover las pesas a su sitio. Tampoco es trabajo de los entrenadores del gimnasio, así que ponte las pilas y descarga las máquinas.